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De políticos y cosas... "intranscendentales"

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  • Polticos que repiten ufanos: mas sin embargo, pero mas sin embargo, accesar, aperturar, prximo pasado, onceava asamblea, nadien,

    testiga, haiga con total alevosa y ventaja

    Por: Juan L. Simental Pgs: 4 y 5

    De polticos y cosas intranscendentales

    ComunicanteComunicanteComunicanteVIERNES 27 DE MAYO DE 2016 SUPLEMENTO CULTURAL 79

    Pita Amor, autenticidad por oposicinEl cansancio que tengo es infinito;

    todo el dolor del mundo lo he probado; un laberinto de

    ansiedad habito y a tientas me revuelco en lo intrincado

    Leonora, las cosas que odiLa criatura fue bautizada, no como Leonore o Lenore (), sino con el nombre italiano y/o espaol de Leonora que a los padres les habr sonado ms alto, sonoro y romntico, Jos de la Colina

    Claudia Aguilar Pg. 7Andrea Tamayo Pg. 6

  • Diseo / Grupo Editorial HADEC

    2

    Leopold Mozart, el genio olvidado. Fue compositor, director, profesor y violinista. En 1765 public Versuch einer grndlichen Violinschule (Tratado completo sobre la tcnica del violn), traducido a varias lenguas. Fue un notable compositor y maestro de msica. Pero la historia le ha eclipsado a causa de la genialidad de su hijo: Wolfgang Amadeus Mozart, a quien Leopold describa como El milagro de Dios que naci en Salzburg.

    Rosario Castellanos, paradoja y tragedia

    (Naci el 27 de mayo de 1951).

    Es bsico mirar a los ojos y saber escuchar, Ana Beln.

    La vida de Rosario Castella-nos estuvo marcada por la paradoja y la tragedia. El eje de su obra, que abarca todos los gneros literarios, fue la de-fensa de los derechos de la mujer, lo que la convirti en un smbolo del feminismo en Latinoamrica. A nivel personal, sin embargo, luch contra las depresiones que le causaron varios abortos y las infidelidades de su marido, un profesor de Filosofa con el que estuvo casada 13 aos.Nacer en Ciudad de Mxico en 1925, y quedar hurfana

    de padre y padre a los 22 aos sin ningn tipo de recursos, no impidi que Rosario se convirtiera en la primera mujer escritora de Chiapas y se graduara en Filosofa en la Ciudad de Mxico. Ms bien al contrario; en esta poca y este lugar estaba el germen de sus convicciones y su lucha, no solo contra la discrimina-cin sexual, tambin contra la segregacin social y racial. Una lucha que extendi ms all de la literatura y le llev a ser Directora General de

    Informacin y Prensa en la UNAM, a ejercer la docencia en universidades de Estados Unidos (en Wisconsin, Colora-do e Indiana) o ser diplomtica en la embajada de Israel.La denuncia de la discrimi-nacin de la mujer frente al hombre y de los indios frente a los blancos marc toda su produccin, en novelas como Baln Cann (que gan el Premio Chiapas en 1958) o re-copilaciones de cuentos como Ciudad Real (que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia).

    Y de nuevo la tragedia. Pese a convertirse en una de las escri-toras ms importantes del siglo XX, Rosario Castellanos muri joven por culpa de un acciden-te domstico tan absurdo como cruel: a los 49 aos, ejerciendo de embajadora en Tel Aviv, recibi una descarga elctrica al ir a contestar el telfono tras salir de la ducha. (Rosa-rio Castellanos, la poeta que dio voz a las mujeres, David Bernal; El Pas, 26 de mayo de 2016. Rosario Castellanos naci el 25 de mayo de 1925).

    Noms por hablar de algo...La Efemride

    Derivado de las historias macabras que contaban los presos, la crcel ms notable en la historia de Mxico, el Palacio de Lecumberri, un da se convirti en El Palacio Negro. All fueron asesinados Francisco I. Madero y Jos Mara Pino Surez; en el 68, cientos de jvenes fueron torturados y asesinados. El 26 de mayo de 1977 se convirti en el Archivo General de la Nacin.

  • VIERNES 27 DE MAYO DE 2016

    3SATN Y SEDA

    Cuando la logstica de un desfile cabe en un pedazo de pizza

    -Te gusta el desfile? pregunta Pi-per mientras se pone los tenis para comenzar el da.-Por qu lo dices? -ya soy

    toda una experta en esto de la psicologa infantil y me siento segura al manejar la situacin con la madurez que se requiere, pienso orgullosa.

    -Mam t siempre dices: por qu? -y al momento echa por la borda todo vestigio de preparacin pedaggica, cursos de padres y li-teratura de La familia moderna y sus interrelaciones personales.

    -Cul era la pregunta? contraataco de inmediato para ganar terreno

    -Los desfiles, te gustaba ir a des-filar? -repite en tono aburrido, ao-rando la adrenalina de los juegos de video y conmigo se estaba peor que durmiendo.

    A los nicos desfiles a los que fui invi-tada me tocaba llevar el bandern y en todos, absolutamente todos!, me desmay mucho antes de empezar el recorrido, por lo que siempre terminaba en la ambulancia de la Cruz Roja con un trapo hmedo en la frente y respirando un algodn con alcohol. A mis compaeras las aplauda, marchaban gallar-das y sin equivocarse; en cambio, yo estaba tratando de convencer a la enfermera de que s haba desayunado en mi casa, pero que el Sol y yo nunca nos habamos llevado.

    -S, me encantan -ment con la desfa-chatez con que digo mi edad a los dems.

    -Pues aprate, por-que ya va a empezar uno y quiero verlo des-de el principio -grita entusiasmado (no tanto como en sus tardes de videojuegos, pero es un comienzo). Es el desfile del Da del Trabajo.

    -Por qu hay desfile para trabajar?-Por qu lo preg...? -me interrump de

    inmediato recordando las palabras de hace algunos momentos como estrategia de

    psicologa. El Da del Trabajo se re-cuerda la matanza de Chicago, los

    A los nicos desfiles a los que fui invitada me tocaba llevar el bandern

    mrtires trabajadores que exigan sus derechos: labores de ocho horas, tener un sindicato que los defendiera, garantas que trajeron infinidad de beneficios que hoy en da goza cualquier traba-jador; adems, en Mxico se recuerda a los mr-tires de Cananea, los mineros que tambin abo-gaban por salarios justos y jornadas de trabajo normales, no de sol a sol; adems.

    -Mam! Se nos va a hacer tarde. Despus me platicas de la mafia -me interrumpe empujndo-me hacia la puerta.

    -Cul mafia? Yo no dije nada de mafia haciendo memoria por si el subconsciente me haba traicionado.

    -Y quin defiende a los trabajadores?

    -El sindicato -contesto escueta.

    -Y a Tencha, la mucha-cha de la casa, la defiende el sindicato?

    No, a ella la defiende la mafia, el sindicato le viene chiquito para sus aspiraciones labora-les, reflexiono para mis adentros. Qu sindi-cato abogara por un celular para estar loca-lizada, clases de computacin por las tardes, telfono inalmbrico para tenerlo en el lava-dero, sopas instantneas por si se le hace tarde para la comida y recibir al tal Wicho en la

    banquita del jardn, porque, se-gn dice, afuera pasa mucho albail? No hay sindicato que aguante este ritmo!

    -Qu es lo que te gusta del desfile? -le pregunt con un toque de euforia para que pudiera palpar mi entusiasmo.

    -Los tambores, y a ti?-Cuando se acaban -res-

    pondo sin pensar y luego corri-jo-. Tambin, los tambores son lo

    mximo!-Me vas a comprar un gorro y un

    bandern para cuando pase mi equi-po? -pregunta.-Equipo?, cul equipo?!-Mi equipo de fut, ellos tambin traba-

    jan. A cada rato despiden a su entrenador, pero siguen trabaje y trabaje y no impor-ta que pierdan y pierdan, ellos siguen y

    siguen Esos s son mrtires, pens, pero es

    ms mrtir la aficin, ellos no necesitan un sindicato, lo mejor para ellos es un holo-causto y volver a empezar de cero. Pero, en fin, me dije, el nio no tiene la culpa de eso.

    -Si vemos a tu equipo te compro la go-rra, pero si no lo vemos te invito una nieve.

    -Ojal y no desfilen, tengo ms ganas de una nieve -aplaude el aficionado de futbol.

    -Mam, ya llegamos, mira cunta gente, vamos rpido -y baja entusiasmado. Yo lo sigo con la prisa de una tortuga empacha-da y cuando lo alcanz me dice:

    -Esto est llensimo y una seora dijo que falta una hora para que pase, cunto es una hora?, es mucho?

    -Son como dos raspados de limn, una rebanada de pizza y escoger una pelcula para rentarla y verla en la casa -le contesto.

    -Pues vamos, qu esperamos -exclama con alegra.

    -Y el desfile? -le pregunto-. No te que-das a verlo?

    -Mam, yo vengo porque a ti te encan-tan y en la escuela me dijeron que conven-ciramos a nuestros paps de que vieran el desfile y, como a ti te gustan, no te tengo que convencer. Entonces ya hice la tarea. Nos vamos?

    El Da del Trabajo se recuerda la matanza de Chicago, los mrtires

    trabajadores que exigan sus derechos

    Nadia Bracho

  • 4VIERNES 27 DE MAYO DE 2016

    De polticos y cosas Por Juan L. Simental

    Polticos que repiten ufanos: mas sin embargo, pero mas sin embargo, accesar, aperturar, prximo pasado, onceava asamblea, nadien,

    testiga, haiga con total alevosa y ventaja

    La nica y llana verdad, sin matiz alguno, es que soy lo que soy

    intranscendentales

    MEA CULPAQue Dios me perdone.

    Si es que, como afirma el Catecismo del Pa-dre Ripalda, Dios ejerce magnnimo su potestad de perdonar las faltas, pido entonces contri-to y genuflexo- que tenga misericordia de mi atrevimiento, de mi soberbia y de mi alma; de mi cinismo acerbo, de mi celo que no entiende cmo podra encontrar la redencin y que, aun-que aceptado, me obliga pronto y expedito- a reconocer: es que yo soy as y no puedo ser lo que no soy.

    Tal vez las circunstancias de la vida, quiz una misteriosa y fortuita predestinacin; a lo mejor un salto cuntico en el entramado gen-mico dicen que se dice mutacin-, o un impre-visto azar existencial que en un trecho ignoto del camino me llev a torcer la naturaleza benigna impresa en el finito ser por Aquel que nos cre por amor. Habr sido acaso el Enemigo diablico? Chi lo sa...

    La nica y llana verdad, sin matiz alguno, es que soy lo que soy. Y no lo puedo evi